Las ventas de coches eléctricos en Bélgica se disparan

Ariadna Arias - MARZO 20, 2025 - Tipos de cargadores

ventas de coches eléctricos en Bélgica

Bélgica ha arrancado 2025 con un boom en las ventas de coches eléctricos, gracias a las fuertes deducciones fiscales para empresas. En enero, un 33,8% de los coches vendidos fueron eléctricos, consolidando una tendencia que comenzó en 2023. Sin duda, el Gobierno de Bélgica ha marcado un antes y un después con sus ayudas fiscales pero, ¿de qué se tratan y cómo lo ha conseguido?

Datos de la venta de coches eléctricos en Europa: un retroceso del 5,9%

En 2024, las ventas de coches eléctricos en la Unión Europea sufrieron un pequeño retroceso. Se matricularon 1.447.934 vehículos eléctricos, un 5,9% menos que en 2023, cuando la cifra alcanzó los 1.538.106. Gran parte de esta caída vino impulsada por Alemania, el mayor mercado del coche eléctrico en Europa, donde las ventas descendieron un 27,9%. En contraste, países como España vieron un leve crecimiento, pasando de 51.611 unidades en 2023 a 57.374 en 2024, aunque la cuota de mercado sigue siendo baja, con solo un 5,6% de los coches vendidos siendo eléctricos.

Sin embargo, hay un país que ha desafiado esta tendencia con un crecimiento explosivo: Bélgica. Mientras el mercado europeo mostraba signos de estancamiento, las matriculaciones de coches eléctricos en Bélgica aumentaron un 36,9% en 2024, consolidando su posición como uno de los países con mayor adopción de movilidad eléctrica en Europa.

¿Por qué ha crecido la venta de coches eléctricos en Bélgica?

El notable incremento en las ventas de coches eléctricos en Bélgica a principios de 2025 se debe principalmente a las ventajas fiscales implementadas por el gobierno, especialmente dirigidas a las flotas empresariales. Estas medidas permiten a las empresas deducir hasta el 100% del coste de adquisición de vehículos eléctricos, es decir: el Gobierno de Bélgica está pagando la adopción de coches eléctricos a las empresas. Las medidas han tenido tanto éxito entre las compañías que han llevado al país a que el 80% de los coches eléctricos comprados estén registrados a nombre de una empresa.

¿El resultado? Bélgica se ha posicionado como uno de los líderes en la transición hacia la movilidad eléctrica en Europa, con una cuota de mercado de vehículos eléctricos que alcanzó el 33,8% en enero de 2025.

La Comisión Europea ha tomado nota de este enfoque y ha instado a otros Estados miembros a implementar incentivos fiscales similares para fomentar la adopción de vehículos eléctricos, especialmente en flotas empresariales, con el objetivo de reducir la dependencia de proveedores externos y consolidar la producción europea de componentes clave para la electrificación del transporte.

¿Y qué va a pasar con los coches de gasolina en Bélgica?

En Bélgica las compañías también pueden deducirse hasta el 75% del coste de los vehículos con motor de gasolina, pero este beneficio se reducirá drásticamente en los próximos años. En 2027, solo podrán desgravar el 25% y, en 2028, la ayuda desaparecerá por completo. En contraste, para esa misma fecha, las deducciones fiscales para los coches eléctricos seguirán siendo del 90%, lo que refuerza su atractivo financiero. Es decir: Bélgica está promoviendo la adopción de la movilidad eléctrica en su país en detrimento de los vehículos de combustión.

Según Bloomberg, en Bélgica los coches forman parte de los paquetes salariales que ofrecen las empresas. En lugar de aumentar el sueldo, muchas compañías prefieren proporcionar un vehículo a sus empleados, ya que los beneficios fiscales lo hacen una opción más rentable. Para los trabajadores, contar con un coche eléctrico también supone un ahorro, ya que el coste de carga es significativamente inferior al precio de la gasolina. Sumando todo esto, podemos decir que las empresas y sus trabajadores comprarán cada vez más coches eléctricos por el atractivo fiscal que ofrecen, y dejarán de lado los coches de gasolina en Bélgica.

No obstante, este modelo de incentivos no está exento de desafíos. Por un lado, el gobierno asume un coste significativo por las exenciones fiscales, lo que podría generar un déficit que tendría que compensarse de otra manera. Por otro lado, el mercado de segunda mano presenta complicaciones. Muchas empresas de renting y leasing, que son responsables de una gran parte de la compra de estos vehículos, enfrentan dificultades para venderlos fuera de Bélgica, ya que la demanda de coches eléctricos usados sigue siendo baja y su valor de reventa es inferior al esperado.

Queda por ver qué ocurre en el futuro, pero de momento podemos decir que Bélgica es un ejemplo para muchos países sobre cómo lograr una transición a una movilidad sostenible.

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